11. La importancia de descansar
- Juan Manuel Pallarés
- 10 oct 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 19 jul 2022
Ya hemos tratado aspectos sobre entrenamiento o nutrición, y el otro de los principales pilares que nos falta por abordar es el descanso. Aunque no lo creamos, el impacto que puede llegar a tener el descanso en nuestro organismo es determinante tanto de forma positiva si se hace correctamente como negativa si no se realiza de manera adecuada, cosa que dificultaría llegar a nuestro objetivo de rendimiento, salud o estética. La principal repercusión que tiene descansar mal es revertir el entorno hormonal en desfavorable, es decir, nuestro organismo no está por la labor de hacer algunas de las funciones que suele hacer porque, al haber descansado mal, cuenta con menos recursos y tiene que priorizar otras funciones más importantes que ayuden a nuestra supervivencia, la cual es una de las principales metas biológicas de todas las especies. Pero Juanma déjate de rollos, ¿todo esto en qué se traduce? Veamos algunas alteraciones: - Aumento del cortisol, hormona que induce al estrés que, aunque no es mala de por sí ni mucho menos, un exceso de la misma no es beneficioso y empeora los procesos de reparación y recuperación de los posibles daños del organismo, entre ellos los que produce el entrenamiento de fuerza. - Disminución del umbral de dolor, o lo que es lo mismo, nos pueden doler cosas que antes no nos dolían porque toleramos menos dolor. - Disminución de hormonas anabolizantes, que traducido al castellano es que nuestro organismo deja ir con más facilidad nuestra masa muscular y es más complejo ganarla. - Aumentar el riesgo de lesión si nos excedemos con la carga de entrenamiento (que no quiere decir que nos vayamos a lesionar sí o sí, ni mucho menos) Después de ver esto puede que os estéis llevando las manos a la cabeza porque parece que si dormimos mal se vuelve todo en nuestra contra pero nada más lejos de la realidad, las cosas hay que mirarlas con contexto y entender que lo que hagamos la mayoría del tiempo es lo importante, por lo que no hemos de preocuparnos por tener una mala noche de descanso porque las va a haber, e incluso rachas de varios días en las que tenemos asuntos importantes que tratar y es complejo pegar ojo.
Siempre podemos ayudarnos de las siestas para minimizar estos malos efectos, no hace falta que sean de 2h como las de mi padre, dormir 20-30 minutos tiene efectos muy reparadores y no tendrás que mirar el calendario en lugar del reloj como cuando duermes siestas largas. Y Juanma, ¿Qué puedo hacer para descansar bien? Pues eso es algo que trataré en la siguiente entrada. Si te ha gustado el tema y quieres profundizar en él te recomiendo las lecturas de 2 de los libros de mi autor favorito, Marcos Vázquez, que son Salud Salvaje y Saludablemente. Espero que hayáis aprendido.









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