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46. Hablemos de roncar

  • Foto del escritor: Juan Manuel Pallarés
    Juan Manuel Pallarés
  • 7 abr 2022
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 25 jul 2022

Está claro que ninguna de las personas que lean este artículo roncan, incluído yo, o eso vamos defendiendo y promulgando a los cuatro vientos, y seguiremos así de cabezones hasta que alguien demuestre lo contrario y nos grabe un vídeo roncando, pero hasta entonces tenemos derecho a defendernos aunque no tengamos pruebas de que no roncamos.


Siento deciros que probablemente estéis equivocados/as, y más si eres mayor de 60 años, puesto que el el 50% de este grupo poblacional ronca, pero ¿por qué roncamos? Pues la respuesta tiene fácil solución y es que se produce una insuficiencia en el flujo de aire que transcurre por la nariz y tenemos que usar la boca, que es donde se producen los ronquidos, siendo más usuales al inspirar (coger aire) que al espirar (soltar aire).


Vale Juanma, eso ya lo sabía pero, ¿qué produce esa insuficiencia de aire? Pues puede ser debido a múltiples causas, falta de competencia de los músculos inspiratorios, obstrucción de las fosas nasales por mocos, desviación del tabique que impide parcial o totalmente el flujo de aire por alguna fosa nasal... En resumidas cuentas, que tenemos que coger el aire por la boca y esto estando resfriados es un problema mayor, porque al tener la nariz taponada y no poder inhalar y calentar el aire por ahí, hemos de respirar por la boca el aire frío del exterior perjudicando así a nuestra garganta, un show vamos.


Pero, volviendo al tema que nos ocupa de los ronquidos, os dejo a continuación una tabla con algunos factores que determinan la intensidad de los ronquidos. Algunos datos que me llaman la atención son que dormir bocarriba (supine) emite ronquidos de mayor intensidad que boca abajo (nonsupine). Además, tener una circunferencia de cuello (tamaño medido rodeando al mismo con cinta métrica) mayor a 40 centímetros y tener un BMI mayor a 30 kg/m cuadrado hace que los decibelios, que es la medida con la que se mide la intensidad del ruido, sean mayores. (¿No sabes qué es el BMI? https://rebrand.ly/IndiceMasaCorporal ). Otro dato que está bastante claro es que los hombres (columna "Male") emitimos ronquidos de mayor intensidad que las mujeres (columna "Female") en todos los aspectos.

Dicho esto, aunque las diferencias entre decibelios son más bien pequeñas, (fijaos en que el valor más alto es 56,1 en los hombres con obesidad y el más bajo es de 46,4 en las mujeres durante la fase REM, que es una de las partes en las que podemos dividir el sueño) os aconsejaría perder grasa para así bajar de peso y de paso reducir el tamaño de mi cuello, matando así dos pájaros de un tiro para disminuir la potencia de mis ronquidos y evitar que mi pareja me pegue un babuchazo o me despierte haciendo el sonido que se le hace a los burros para que anden porque estoy roncando.


También es recomendable dormir más boca abajo, aunque esto sólo lo podemos controlar al poco tiempo de meternos en la cama porque probablemente demos varias vueltas a lo largo de la noche, aunque algo es algo. Antes de finalizar, si queréis saber en qué me he basado para dar parte de esta información, os dejo la referencia del artículo de Yaremchuk:


Yaremchuk, K. (2020). Why and When to Treat Snoring. Otolaryngologic Clinics of North America, 53(3), 351-365.


Nada más, esto ha sido todo, espero que os haya gustado y nos vemos la semana que viene con más contenido.




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