25. ¿A qué me refiero con entrenamiento de fuerza?
- Juan Manuel Pallarés
- 12 nov 2021
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 23 jul 2022
La verdad es que no puedo ser más pesado reiterando en casi todas las entradas que el entrenamiento de fuerza es indispensable para la salud, y si lo hago no es porque a mí me estén pagando por promocionarlo, sino porque se han demostrados sus múltiples beneficios a diferentes niveles del organismo tanto en el ámbito físico como mental e incluso social.
Pero, ¿sabéis a qué me refiero cuando menciono este tipo de ejercicio? Probablemente a la mayoría se os venga a la cabeza personas en un gimnasio levantando mancuernas o barras muy pesadas, y no hacéis mal en pensarlo puesto que esta idea tiene cabida en lo que se interpreta como entrenamiento de fuerza.
Pues fuera parte de esta idea antes mencionada, el entrenamiento de fuerza engloba otros muchos conceptos dentro de sí. Para una persona que no esté habituada a hacer ejercicio, tenga alguna enfermedad/patología o haya sufrido una lesión, el simple hecho de levantarse y sentarse en una silla varias veces en un periodo más bien corto de tiempo puede ser entrenamiento de fuerza, o el ser capaces de tumbarnos en el suelo y ponernos de pie sin ayuda de nada ni nadie, o el agacharte a coger a tu perro y levantarlo...
Como habéis podido comprobar hay gran cantidad de situaciones que pueden ser concebidas como el tipo de ejercicio del que estamos hablando, aunque es más bien relativo de cada persona, es decir, para una persona mayor que no entrene puede valer para hacerla mejorar el acto de coger el detergente de la ropa y colocarlo en una estantería, pero para alguien más activo habrá que buscar algo que le cueste más, y no valdría hacerlo 100 veces porque sería más resistencia que otra cosa.
A lo que me vengo a referir es que el entrenamiento de fuerza va un poco ligado a la condición física de cada persona y el asociarlo sólo con cosas pesadas es reducir mucho su concepto, puesto que con el trabajo del propio peso corporal se pueden lograr grandes mejoras incluso para personas muy entrenadas o, como ya he dicho antes, la realización de muchas acciones cotidianas para algunas personas puede ser un estímulo suficiente sobre el que poder trabajar para mejorar nuestra condición física. Espero que hayáis aprendido algo nuevo, si es así esto ya ha merecido la pena.








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