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3. Descansa de la silla (III)

  • Foto del escritor: Juan Manuel Pallarés
    Juan Manuel Pallarés
  • 10 oct 2021
  • 2 Min. de lectura

Actualizado: 13 jul 2022

Bienvenidos/as a la última entrada de esta pequeña saga titulada "Descansa de la silla". En ella vamos a hablar de otro de los elementos que se ven alterados en nuestro día a día al pasar tanto tiempo sentados/as tantas veces al día: el cuello.


Como comentamos en la entrada anterior, nuestro tiempo de sedentarismo suele ir acompañado del uso de nuevas tecnologías en la que algunas de ellas cada vez tienen las pantallas más pequeñas como puede ser el caso de móviles, tablets o incluso portátiles por lo que, para leer o escribir en ellas, optamos por extender y agachar el cuello en lugar de acercarnos la pantalla.


El abuso de esta posición hace que, con el tiempo, adoptemos esta postura en nuestro día a día incluso cuando no estamos usando dichos dispositivos, debiéndose esto a alteraciones musculares del propio cuello. Estas alteraciones del patrón postural se conocen como síndrome cruzado superior y ya le didacomos una entrada entera justo antes de esta publiación.


Como pudimos ver en ella, los flexores profundos del cuello son unos músculos que se encuentran debilitados al tener el cuello siempre o casi siempre en extensión hacia adelante para tratar de ver o leer lo que tengamos delante nuestra.


Como pudimos ver en ella, los flexores profundos del cuello son unos músculos que se encuentran debilitados al tener el cuello siempre o casi siempre en extensión hacia adelante para tratar de ver o leer lo que tengamos delante nuestra.n día pasan mucho tiempo en una postura que al largo plazo nos trae consecuencias no deseadas, haciendo que tengamos que invertir nuestro tiempo y dinero en acudir a un profesional que nos trate el dolor.


Es por ello que se antoja importante fortalecer estos músculos para intentar revertir la situación o mitigar los efectos descompensatorios que produce la adopción de esta postura durante tanto tiempo tantas veces, ya sabeís, la dosis hace el veneno. Como propuesta de trabajo para fortalecer la musculatura flexora profunda del cuello que se suele encontrar "dormida" por falta de uso en nuestra vida cotidiana os dejo un ejercicio que consiste en sacar papada y tener la intención de acercar la nuca al techo. Debemos notar tensión en la propia papada y en la nuca. Buscaremos aguantar en esta posición 6-8 segundos y repetirla de 3 a 5 veces. Espero que os animéis a probarlo y os sirva de ayuda.

Os dejo a continuación las referecias de las que he extraído la información para completar esta entrada.


Referencias:



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