35. Cada minuto cuenta
- Juan Manuel Pallarés
- 22 ene 2022
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 24 jul 2022
Nos han hecho creer que para lograr nuestros objetivos y metas en el ámbito del entrenamiento tenemos que entrenar el número de horas que lo hace un profesional que se dedica al 100% en ello y vive de sus resultados, y esto para nada es así.
Para la mayoría de las personas de a pie como yo digo, con objetivos de salud o rendimiento normales, no hace falta que le dediquemos 3 o 4 horas diarias al entrenamiento. Si contamos con una buena planificación, con 3 horas semanales de ENTRENAMIENTO pueden ser suficientes, lo pongo en mayúsculas porque el resto del día hemos de intentar mantenernos lo más activos posibles y dar al cabo del día un número de pasos considerables, cuantos más mejor, aunque si queréis una cifra mínima pues 10.000 pasos está muy bien. También lo pongo en mayúscula porque si lo único que hago cuando voy a entrenar al gimnasio (por ejemplo) es hablar con mi amigo/a no esperes obtener grandes cambios en tu cuerpo.
Y ahora os voy a dar el mensaje que de verdad quiero que os quede claro y para ello vamos a poner un ejemplo. Imaginemos que hoy teníamos planeado salir a correr 40 minutos pero he dormido esta última noche mal y encima en el trabajo me han ocurrido una serie de circunstacias que han hecho que sea un "mal día", por lo que no me apetece nada salvo descansar. Bien pues lo primero que he de deciros es que ENTRENÉIS SIN GANAS, porque si sólo nos limitamos a entrenar los días en los que todo sale bien no vamos a llegar a las 50 sesiones al año. Y si tan pocas son las ganas que tienes proponte salir a correr la mitad de tiempo, o 10 minutos, os aseguro que cuando los hayáis completado vais a decir: "ya que llevo 10 minutos hago 20" y cuando los completéis direís " pues ya que estoy hago los 40" y cuando acabéis el entrenamiento que tan pocas ganas teníais de hacer os sentiréis de puta madre, así hablando mal y rápido. Eso ya no os lo podrá quitar nadie.
Ahora bien, si ese día de entrenamiento en lugar de una mala noche de sueño y un día de perros en el trabajo lo que me ocurre es que me ha surgido un imprevisto que en vez de tener 40 mninutos para correr tengo 20 porque me tengo que ir no quiero que penséis: "para 20 minutos mejor no hago nada" porque ALGO ES MEJOR QUE NADA, y esos minutos se pueden sumar a otros 10 que me pase otro día algo parecido, y si vamos sumando todo lo que hemos entrenado en días en los que no hemos "tenido tiempo" al final con la tontería hemos sumado ¿1000 minutos al año? más que si hubiéramos decido no movernos, 1000 minutos de salud física y mental que, sumados a los minutos acumulados otros años, tendrán un efecto más que positivo en nuestro organismo y acabarán marcando la diferencia en nuestra calidad de vida.
Y esto se puede extrapolar a otras muchas cosas, leer, hacer deberes, trabajo que debamos hacer en casa, revisar correos, planchar... por muy pocas ganas o tiempo que tengamos UNO SIEMPRE SERÁ MÁS QUE CERO. Y esto es todo por ahora, espero que os haya hecho pensar de una forma distinta y actuéis de otro modo cuando se os den este tipo de situaciones.








Comentarios