43. La otra cara de la redes sociales
- Juan Manuel Pallarés
- 18 mar 2022
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 24 jul 2022
Hace ya tiempo que no publico una entrada en la que hable de reflexiones o tendencias que están arraigadas en la sociedad y que puedan traer consecuencias negativas a nuestra salud física, mental u social, por lo que hoy me apetece compartir con ustedes la opinión que me merecen las redes sociales y el uso que la mayoría de personas hacen de ellas.
Para empezar voy a romper una lanza a favor de las mismas, y es que son de gran ayuda para personas que se quieren dar a conocer porque empiezan algún proyecto pudiendo así llegar a más gente, concienciar de problemas que están sucediendo para visibilizarlos siempre que estén contrastados y no se trate de ningún bulo, pedir ayuda para recaudar fondos para alguna causa y otros casos similares para lo que las redes sociales son de gran ayuda.
Ahora bien, la cantidad de esos contextos antes nombrados es muy inferior comparada con el grueso del objetivo de la publicaciones, historias o vídeos que se comparten por las distintas plataformas que no es otro alimentar su ego a través de mostrar lo que quieren que tú veas de ellos/as porque, siendo sinceros, todos subimos a nuestras redes cosas que nos convienen.
Como esto puede parecer un poco abstracto pongamos algunos ejemplos. ¿A que nadie sube ninguna foto en la que se vea mal? Si hace falta nos hacemos 40 para que salga alguna decente y subir esa, mientras que las otras 39 no nos gustan. Otro ejemplo, por cada publicación que veis de alguien trabajando o estudiando, ¿cuántas veís de gente viajando, comiendo fuera, saliendo de fiesta...? Seguro que el ratio está bastante a favor de las historias donde la gente se lo pasa bien.
Y con esto no quiero criticar a las personas que hacen lo antes mencionado ni hacer que subaís fotos trabajando o en las que salgaís mal, ni mucho menos. Lo que quiero que comprendaís es que la vida de las personas no es tan idílica ni bonita como lo pintan sus redes sociales, porque te está mostrando la parte de su vida que ÉL O ELLA quiere que TÚ veas. La mayoría de personas, aunque suban fotos cada pocos días saliendo a comer o de viaje, habrán tenido que hacer mucho sacrificio para poder estar en ese momento así, lo que pasa es que no han publicado el trabajo que hay detrás, por lo que hay que ir con cuidado con compararse y preguntarse qúe tengo que hacer yo para tener la vida que esa persona tiene, porque problablemente vuestras vidas sean más similares de lo que creéis.
Os voy a poner la comparción que me trae a mí por el camino de la armagura, y seguro que a muchos jóvenes también. Constantemente me tiendo a comparar con personas que han estudiado lo mismo que yo y, cada vez que veo que están haciendo cursos, leyendo libros sobre entrenamiento o cualquier cosa relacionada me siento mal y me pregunto si podría hacer más de lo que hago por ser un mejor profesional, y tiendo a sentirme mal porque creo que podría dar más de mí. Hay veces por las que me siento mal por desconectar un día, pero soy consciente de que cada persona tiene su vida y no la puedo comparar al 100% con la mía, cosa que no queire decir que no la pueda tomar de ejemplo como inspiración para animarme a mí a hacer cosas, que así es como lo veía antes y es como debo de volver a verlo.
Para acabar, si os tenéis que llevar un mensaje que sea el siguiente: ni la vida de las personas a las que sigues es tan bonita como te quieren hacer ver, ni la tuya es tan mala como crees al comparlas con las de las personas anteriores. Nada más, espero que os haya gustado y si os sentís identificados/as espero que os haya hecho pensar y ver las cosas de otro modo de ahora en adelante.










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