top of page

4. ¿Hay relación entre las emociones y la postura corporal?

  • Foto del escritor: Juan Manuel Pallarés
    Juan Manuel Pallarés
  • 10 oct 2021
  • 3 Min. de lectura

Actualizado: 13 jul 2022

Probablemente a la mayoría nos ha ocurrido alguna vez eso de ir por la calle y que nos den una buena noticia y, tras enterarnos, comenzamos a mirar más hacia el frente y más rectos; o bien todo lo contrario, nos dan una mala noticia y vamos caminando cabizbajos dándole vueltas al asunto pero, ¿por qué sucede esto? En el primer caso, la buena noticia hace que nos sintamos más felices y seguros, por eso caminamos más erguidos y mirando al frente, porque encaramos con optimismo lo que el futuro nos pueda deparar. En el caso de la mala, al sentirnos indefensos tendemos a caminar mirando hacia abajo y "encorvados" con el objetivo de proteger nuestros órganos que se encuentran en el abdomen, por eso adoptamos esta postura que lo "esconde". Ha sido un mecanismo de defensa evolutivo que ya usaban nuestros antepasados, no es nada nuevo ni mucho menos. Juanma, ¿y puedo alterar mis emociones a través de la postura? Pues me atrevería decir que sí. Os animo que una de esas veces que estéis cabizbajos y pensativos optéis por levantar la cabeza y caminar más rectos e incluso que sonriáis que, aunque parezca una tontería, hará que os sintáis mejor aunque no os apetezca hacerlo.


La postura que adoptamos dice mucho no solo a nuestro cerebro, sino también al resto de personas que cohabitan con nosotros, pues se dan cuenta, según de simplemente cómo nos sentemos, de lo ánimos que tenemos en ese momento. Una postura alicáida con los hombro encogidos hacia delante y redondeado la espalda alta es síntoma de decaimiento, y esto en un entorno desconocido con personas que no hemos visto nunca puede conllevar serios problemas, porque pueden oler nuestro malestar e indefensión e ir a por nosotros si tienen ganas de jaleo.


Por el contrario, adoptar una postura erguida con los hombros hacia detrás, a parte de activar la musculatura necesaria para tener una postura "más sana" y usar menos los tejidos pasivos, puede hacer que nos sintamos mejor y que eso lo perciban el resto de personas que tenemos a nuestro alrededor, dejando claro que nos tenemos una alta estima a nosotros mismos y que no vamos a dejar que nos pisoteen, que no es lo mismo que ir sacando pecho como un palomo, ojocuidao.


El ser humano es malo por naturaleza, y si tiene la oportunidad de demostrar su poderío y fortaleza física lo hará con tal de reducir a sus semejantes, es por ello que es importante caminar ergidos y con los hombros en línea con nuestra cabeza y no echados hacia adelante, todo ello acompañado de una vista al frente, porque si te ven caminando mirando hacia abajo, encogido, y tratando de pasar lo más desapercibido posible, te verán como un ser inferior indefenso y no dudarán en demostrar que son más fuertes que tú.


Puede parecer una contradicción, al fin de al cabo parece buena idea intentar pasar lo más desapercibido y sumiso posible delante de alguien que nos pueda querer hacer algo, pero no es así, créeme, alguien que camina erguido y mirando al frente es alguien seguro de sí mismo, o al menos la aparenta, y nadie quiere enfrentarse contra alguien así. Mejor que yo te lo puede explicar Jordan B. Peterson en el primer capítulo de su libro "12 Reglas para vivir".

Como información adicional, ¿sabéis por qué nos resulta tan atractivo un abdomen fuerte "la tableta de chocolate"? Porque, además de poder representar una buena salud del organismo por dentro también es un mejor escudo de los órganos que contiene. Como también he comentado antes, esto no es nada nuevo, sino que también les resultaban atractivos a nuestros antecesores. Si queréis profundizar en estos temas porque os ha llamado la atención recomiendo que leáis Saludable mente de Marcos Vázquez, Inteligencia emocional de Daniel Goleman o el primer capítulo de 12 reglas para vivir de Jordan B. Peterson, yo he aprendido mucho con ellos.



Comentarios


JPHealth

bottom of page