41. Lácteos (IV): Intolerancia a la lactosa
- Juan Manuel Pallarés
- 3 mar 2022
- 2 Min. de lectura
Actualizado: 24 jul 2022
Esta última entrada de lácteos va a ir dedicada a la lactosa con el objetivo de explicar qué es y porqué hay algunas personas que no pueden consumirla a no ser que se mediquen mediante fármacos para que no les siente mal.
Para empezar hemos de decir que la lactosa es un tipo de azúcar presente en la leche y otros productos lácteos derivados. Para su digestión es necesario que en nuestro organismo funcione bien la lactasa, que no es más que la enzima (molécula del organismo) que se encarga de digerirla y descomponerla. El sufijo -asa hace referencia a enzima que rompe algo, por lo que el nombre de lactasa hace refencia a enzima que rompe la lactosa, no se puede hilar más fino.
Y Juanma, ¿por qué hay personas en la que la lactasa no hace su función? Pues es una muy buena pregunta ya que hay incluso personas que desarrollan la intolerancia con el tiempo y esto es todo un enigma, al menos que yo sepa. Algo a lo que sí le podemos arrojar algo de luz es a la prevalencia general de dicha intolerancia a la lactosa, observad el siguiente mapa:

Es la prevalencia mundial de intolerantes a la lactosa, conforme más oscuro se encuentre coloreada la región, más porcentaje de personas hay intolerantes en ella. Se puede observar cierta tendencia y ver que los países del hemisferio norte, salvo Groenladia y parte de Rusia, toleran mejor en filas generales la lactosa, por lo que la latitud, es decir, la altura de la región, juega un papel determinante, quizás por la forma en la que incide el sol en dichas zonas.
Otro de los motivos es las zonas donde más se promovía el pastoreo, donde se consumirían gran cantidad de productos lácteos derivados por su actividad económica en el mundo de la ganadería donde destacarían las vacas, ovejas y cabras. Parace lógico que si estás acostumbrado a consumir un alimento tu cuerpo lo tolere mejor, ¿no? El cuerpo adaptánndose a los estímulos, capítulo 4309403. No sólo pasa en el entrenamiento, sino también en la alimentación.
Y aquí va un último secreto: ¿Sabéis que no existe la leche sin lactosa? Como lo oís. A lo que llaman leche sin lactosa realmente es leche a la que le han añadido lactasa, que es la enzima antes mencionada, para que tu organismo la digiera bien en caso de ser intolerante a la misma. Me imagino, aunque esto no lo sé a ciencia cierta, que los fármacos que se toman las personas intolerantes a la lactosa para poder comer queso, yogures u otros derivados serán pastillas que contengan lactasa para poder digerirla y asimilarla bien por el cuerpo, porque si no lo hacen la "digestión" va a ser muy rápida y sufrirán su efecto laxante, que te cagas vivo vamos.
Y hasta aquí hemos llegado con los lácteos, espero que os haya gustado esta miniserie de entradas dedicadas a los mismos y que hayáis aprendido a diferenciar qué pasa en el cuerpo y cuáles son los beneficios que os pueden aportar según los objetivos que tengáis.




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