5. Sobre los pies (I): Desafío motor
- Juan Manuel Pallarés
- 10 oct 2021
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 13 jul 2022
Os presento al homúnculo:

Aunque pueda parecer una escultura fea e incluso desagradable a la vista, las desproporciones en algunas partes de su cuerpo tienen su porqué, a ver si lográis saber cuál es. Fijáos en las partes que no os cuadran y más os llamen la atención: labios, manos, miembro viril... y los pies, aunque no en las misma medida que las anteriores, y si no lográis saber porqué son estas partes más grandes ya os lo digo yo, es porque son las más sensibles y que tienen una mayor cantidad de sensores y receptores de información a diferentes estímulos.
Este homúnculo cortical o de Penfield también es una representación pictórica de las divisiones anatómicas de la corteza motora, es decir, que las partes más grandes representadas en esta figura "ocupan" una mayor representación en nuestro cerebro y, por ello, podemos tener una mayor información de estas partes o lograr moverlos de una manera más compleja como puede ser el caso de las manos. Pero me temo que, no dentro de mucho tiempo o incluso en la actualidad, esta figura estará desfasada, porque hay una parte que no recibe el estímulo que debe, y no son otras que los pies, y es que de nada nos sirve tener una gran cantidad de receptores a estímulos en ellos si van a estar aislados y encasillados a unos zapatos que cada vez son más estrechos y con más plataforma. Si lo pensáis bien son la única parte de nuestro cuerpo que siempre está en contacto con el suelo y al tenerla reguardada en un calzado con las características antes mencionadas no nos damos cuenta ni qué hay debajo debajo nuestra conforme andamos.
El entrenamiento tanto de fortalecimiento como el de desafío motor a través de una motricidad más fina son imprescindibles para el equilibrio estático y dinámico en las acciones deportivas y del día a día, además de tener un papel muy relevante en rehabilitaciones en problemas intrínsecos del pie e incluso en alteraciones que están por encima del mismo como pueden ser rodilla o cadera. También juega un papel muy importante su entrenamiento en personas con diabetes para combatir el pie diabético o en la prevención de lesiones. Para desafiar tanto a los pies como a nuestro cerebro os traigo un ejercicio para movilizar nuestros dedos de forma "aislada" (el dedo gordo es el único que se puede mover de manera independiente porque tiene músculos para él solo, el resto los comparten). Lo que intentaremos hacer es elevar el dedo gordo mientras el resto se quedan en contacto con el suelo y, cuando hayamos hecho unas 8-10 repeticiones, elevar el resto dejando el gordo en el suelo. No os frustréis si tardáis en conseguirlo, a mi como veréis tampoco me sale excesivamente bien. Llevamos años sin prestarles atención porque nunca los hemos visto ni trabajado, no podemos pretender que se muevan como queramos después de tanto tiempo "dormidos". Otro de los aspectos que dificulta el moverlos exactamente como queremos es que se encuentran muy alejados del cerebro que es quien da las órdenes, por lo que al ser la zona más alejada del mismo hace que sea más complicado su motricidad fina. Espero que os sea de ayuda y os animéis a desafiaros.
Refenrecias:
- Homúnculo de Penfield: https://www.ncbi.nlm.nih.gov/pmc/articles/PMC1072893/
- https://pubmed.ncbi.nlm.nih.gov/29364026/ (para leerlo hay que llevárselo al cuervo ;)




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