52. Cuándo entrenar si voy a beber
- Juan Manuel Pallarés
- 20 may 2022
- 2 Min. de lectura
Para empezar hemos de saber que lo tratado a continuación se puede extrapolar a casos en los que la ingesta de alcohol no sea muy elevada y no nos deje con una resaca del 15 que nos inhabilite para casi cualquier tarea que no sea sobrevivir. Para aplicar estas recomendaciones tienes que poder hacer vida normal al día siguiente de la ingesta. Esto último ya es una pista para saber por dónde van los tiros. Por otro lado, cuando aquí hablo de entrenamiento, me refiero al de fuerza, después explicaré porqué.
Llega el viernes, tenemos reservado por la noche y, como sabemos que vamos a beber, pensamos que la mejor opción es no ir a entrenar ese mismo día y terminar de tirar la casa por la ventana volviéndonos así extremistas, o todo o nada. También están a los que les gusta ir a las fiestas habiendo entrenado porque se ven más fuertes, ese día toca pecho-bíceps por ley.
Pues, si eres de este último tipo de persona, siento decirte que, si tienes que elegir un día para entrenar fuerza entre el mismo día de la ingesta de alcohol o el día siguiente, los efectos más beneficiosos se logran al entrenar el día de después. Pero , ¿por qué es esto así?
Para entenderlo tenemos que conocer el concepto de síntesis proteica muscular (MPS en inglés) que no es más que la creación de músculo. Una vez sabemos esto, el entrenamiento por excelencia que se encarga de elevarla cierto tiempo después de acabar la sesión es el de fuerza, y al alcohol hace justo lo contrario, disminuir esa creación de músculo.
Por ello, tiene más sentido querer elevar esa MPS entrenando el día depués una vez el alcohol la disminuyó el día anterior que hacerlo al revés, puesto que lo que tomemos hará reducir los efectos del entrenamiento en mayor o menor medida según la cantidad ingerida, pudiendo llegar a terminar con todos los efectos beneficiosos que nos aporta el entrenamiento de fuerza.
El mensaje con el que os teneís que quedar es que la mejor opción es salir sin beber y entrenar tanto el mismo día como el de después, pero si vas a beber intenta entrenar los dos días también. Si sólo va a ser uno, hacedlo el día después de tomar alcohol. Y si sabes que te vas a coger una cogorza como un templo que no vas a poder hacer al día siguiente más allá de beber agua y tomar ibuprofeno, por lo menos ve a entrenar ese día, 1 siempre es más que 0.
Como ya he dicho, entrenar el día de después de beber es más recomendable desde el punto de vista de la síntesis proteica muscular siempre que no estés de resaca inhabilitante. Si queréis saber más sobre el tema, Ismael Galancho tiene un post en su Instagram donde trata sobre este mismo tema de forma más detallada y profunda. Espero que os haya ayudado.










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