57. Mi obsesión con la báscula
- Juan Manuel Pallarés
- 27 jul 2022
- 4 Min. de lectura
Hay personas que, una vez empiezan a comer mejor, a ir a un dietista-nutricionista y/o comienzan a entrenar o hacer ejercicio, se pasan los días obsesionadas con bajar de peso y yendo al baño cada dos por tres a la báscula para ver si han perdido peso.
Esto tiene una serie de contraindicaciones psicológicas que no domino más allá de tener algunas nociones básicas, por lo que acudir con las dudas a psicólogos o nutricionistas sería una buena opción. Lo que sí os puede decir es que la obsesión, sea hacia lo que sea, no es sana, por mucho que algunas personas os quieran hacer ver que sí. Existen otras muchas cosas en la vida como para desvivirte por una sola.
Fuera parte, pesarte cada dos por tres me parece algo un poco absurdo, pues tu peso no solo depende de que hayas perdido grasa (que es lo que todo el mundo quiere reducir cuando dice que quiere perder peso) sino que también influye muchos factores como la hidratación, la digestión, el momento del día en el que te pesas, cómo has descansado esa noche, los macronutrientes de la última comida hecha, si has ido al baño o no hace poco... un sinfín de cosas vaya.
Por ello, no se pueden sacar conclusiones objetivas si decido comparar el peso que obtuve el lunes a las 15:00 depués de comer con el que obtuve el martes a las 23:00 depués de cenar, porque en el primero de estos casos tengo menos comidas en el cuerpo, he tenido menos actividad, puede que todavía no haya entrenado y otras muchas diferencias más.
La clave a la hora de obtener unas conclusiones lo más válidas y fiables posibles es replicar las condiciones en las que nos pesamos tanto como podamos, tanto en la hora del día, como en las comidas que llevamos y demás. Creo, y lo digo desde la experiencia propia, que lo más cómodo es pesarte justo depués de salir de la cama y ir al baño a hacer nuestras necesidades, y si te pesas en ropa interior mejor que mejor, para que el peso de la misma no sea una variable confusora.
No tienes porqué pesarte todos los días, puedes hacerlo 3 o 4 veces en semana dejando un día de separación. Por ejemplo, puedes pesarte martes, jueves y sábado o lunes, miércoles, viernes y domingo. Lo que sí te recomiendo es que hagas una media semanal sumando los distintos pesajes y diviéndolo por el número de veces que te has pesado para tener une media aritmética de tu peso corporal esa semana y así ir poder viendo la progresión de tu peso semana a semana de una forma bastante objetiva.
Además, si siempre os pesaís en la misma báscula, por muy mala que sea, siempre va a tener el mismo error, me explico. Si la báscula que tengo en casa tiene un error de un 2%, siempre va a tener la misma cantidad de error, por lo que no habrá datos muy dispares en tus pesajes, sino que lo que se refleje en el peso será tu tendencia. Sí es cierto que la primera vez que la uses tienes que coger esos datos con pinzas porque si es una báscula de 20 euros probablemente no termine de determinar bien tu peso, pero si con el paso de las semanas ves una tendencia a la baja es que estas perdiendo peso real, no es fallo de la báscula, pues esta siempre se equivoca de la misma forma.
El caso es, que si os gusta pesaros todos los días, lo hagáis en las mismas condicones para no alterar los resultados por varibles como puede ser la cantidad de ropa que llevo puesta o si llevo más comidas en el cuerpo.
Ahora os voy a hablar de porqué el peso no termina de ser una buena influencia de la que fiarse del todo. Imaginemos que una persona quiere perder peso (grasa) y lleva 2 meses entrenando y comiendo mejor de lo que lo hacía, pero sin embargo sólo ha perdido 600 gramos con respecto a la fecha de inicio. ¿Os imagináis que la ha podido pasar? Pues que ha ido ganando masa muscular conforme iba perdiendo grasa, por eso se refleja que ha perdido tan poco en la báscula. Lo malo es que esta persona no termina de saber por qué esto es así y puede frustrarse y pensar que no está haciendo las cosas bien.
Cuando esto ocurre, hay quienes deciden tirarlo todo por la borda y darse los típicos atracones o quienes deciden comer menos y entrenar más todavía porque no sabían que estaban en el camino correcto. Por eso es importante dejar que alguien nos guía, ayude y acompañe durante nuestro camino en la mejora de nuestra salud, para que nos asesore y diga si vamos bien.
Fuera parte de esto, aunque el peso pueda ser otra medida más que nos pueda ayudar para saber como van las cosas, creo que hay otras muchas opciones igual o más interesantes para saber si estamos avanzando hacia nuestro objetivo. El vernos y sentirnos mejor, el cómo nos queda ahora la ropa de antes, el tolerar cada vez más carga en los entrenamientos, dormir mejor o sentirte con mayor energía a lo largo del día son claro indicios de que estamos haciendo bien las cosas, y son estas medidas con las que me quedaría antes que con el peso aunque, como he dicho, es una variable en más y en determinados contextos como pueden ser competitivos para algunas modalidades deportivas evidentemente son imprescindibles.
Por eso os digo que no os obsesionéis con el peso y os fijéis en los otros parámetros que he nombrado para ver cómo vais. Espero que os haya sido de ayuda.
PD: he puesto los ejemplos de personas que quieren perder peso porque creo que es algo más común, pero en el caso de las personas que quieren ganarlo es excatamente igual, no te obsesiones con la báscula y fíjate en si te ves o sientes mejor, que te quede mejor la ropa, que descanses y entrenes mejor.







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