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59. El efecto rebote

  • Foto del escritor: Juan Manuel Pallarés
    Juan Manuel Pallarés
  • 8 ago 2022
  • 4 Min. de lectura

Actualizado: 10 ago 2022

Que levante la mano quien haya hecho alguna vez la operación bikini. Yo la verdad es que creo haberla hecho varias veces pero sería por un par de días, me gusta mucho comer y mi motivación no iba más allá de verme algo mejor de lo que estaba, por lo que mis intenciones de continuar se esfumaban rápido.


Puede que esta entrada llegue un par de meses tarde porque hubiera sido más útil leerla durante el pleno apogeo de la operación bikini que empieza después de Semana Santa o Feria, según los gustos y preferencias de cada persona, pero nunca es tarde para aprender algo nuevo que podremos aplicar en el futuro.


Nos vamos a trasladar al lunes 23 de mayo, acaba de terminar la feria de Sanlúcar donde nos hemos puesto de rebujito, gambas y jamón hasta arriba y ahora queremos empezar la típica "operación vikini" para vernos y que nos vean mejor en la playa. Te has propuesto perder 6 kilos en algo más de un mes que te queda para que empiece julio y te vayas de vacaciones. Para lograrlo, consideras que comer y cenar ensalada y tortilla francesa durante 40 días que te quedan es totalmente viable y posible.


Has pasado de ingerir 3000 kilocalorías como poco por día en la feria a comer 1000 kcal en un solo día y, aunque esto al principio hará que pierdas mucho peso (sí, digo peso porque se te va a ir masa muscular con un recorte de calorías tan importante), luego te acabarás estancando sin poder bajar más e incluso comenzarás a recobrar lo perdido.


¿Y esto por qué es así Juanma? Pues el cuerpo, para lo bueno y para lo malo, se adapta, y si le metemos durante un mes 1000 kcal al día se acabará acostumbrando a trabajar y rendir con esa cantidad de caloría, por lo que si queremos seguir bajando de peso habría que seguir recortando más la comida.


El problema viene cuando pierdes esa motivación del principio por estar mejor estéticamente, porque las personas que hacen la operación bikini no tienen motivaciones más allá, y dejas de comer ensaladas y tortillas francesas por comer filetes empanados y galletas. Ahora, tu cuerpo que estaba adaptado a trabajar con 1000 kcal al día, pasa a tener que acostumbrarse a tener que trabajar con 2000 y ¿qué es lo que hace? pues acumularlo en forma de grasa y aumenta tu peso corporal, dándose aquí lo que tememos y conocemos como efecto rebote.


Tu organismo era capaz de hacer todas (o casi todas) las funciones que necesita hacer con 1000 kcal porque era la energía que tenía y ahora se ve otra vez con un exceso de la misma que se ve obligado a convertirla casi en su totalidad en grasa dependiendo también de los hábitos de actividad física y ejercicio que tengamos.


El impacto negativo que tiene el efecto rebote no sólo ocurre a nivel fisiológico o anatómico, sino que también acarrea consecuencias negativas a nivel mental. El ponernos metas muy ambiciosas de pérdida de peso nada más empezar y dejarlas a las primeras de cambio porque es insostenible seguirlas puede hacernos pensar que no valemos para "estar a dieta" o para perder grasa y este sería el menor problema sobre nuestros pensamientos. Por desgracia, es probable que deriven a otros más severos como "no soy una persona constante" o "no voy a lograr nada de lo que me proponga" formando estos comentarios hacia nosotros parte de nuestro diálogo interno, un diálogo que acabará por socavar nuestra autoestima y querernos menos de lo que lo hacíamos, y todo por creer que no vas a conseguir nada de lo que te propongas en ningún ámbito de tu vida sólo por haber desechado una dieta tan estricta que casi nadie en este mundo podría soportar por mucha fuerza de voluntad que tenga.


Y bueno Juanma ¿qué sugieres que hagamos entonces? Pues lo primero es que aceptes que no puedes "arreglar" en un mes lo que llevas "estropeando" 11 meses. Las metas importantes requieren tiempo, constancia y esfuerzo y, aunque en un mes se pueda mejorar la situación de la que partimos, es primordial ser consecuentes y no ponernos metas irrealistas en tan poco tiempo. O bajamos nuestras expectativas o debemos ser conscientes de que probablemente no lleguemos al inicio de las vacaciones en el punto en el que queremos exactamente.


Una vez sabido esto, la clave es tener más margen de maniobra para poder implementar los cambios y que el organismo se vaya adaptando poco a poco. Psicológicamente, para nosotros también será más sostenible en el tiempo porque introduciremos los cambios poco a poco, pues cambiar muchos de nuestros hábitos de la noche a la mañana no suele ser una buena elección porque, una vez se va la motivación, lo dejamos todo de lado de nuevo por vernos sobrepasados.


Si quieres saber más sobre el tema y sobre nutrición en general, Las Pirámides de Entrenamiento y Nutrición de Eric Helms te harán crear una base de conocimiento sobre nutrición más que útil para aplicarlas a tu propia situación, contexto y objetivo.







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