7. Sobre los pies (III): Entrenamiento
- Juan Manuel Pallarés
- 10 oct 2021
- 3 Min. de lectura
Actualizado: 14 jul 2022
Bienvenidos/as a la última entrada de esta pequeña sección sobre los pies. En el día de hoy hablaremos sobre cómo entrenarlos. ¿ENTRENARLOS? Sí, así es, puesto que es una parte de nuestro cuerpo que alberga músculos como cualquier otra y que además soporta nuestro peso corporal al caminar. El pie no se suele ejercitar porque es una parte que nunca solemos ver debido a que normalmente lo tenemos recubierto con un calzado que nos impide observar su estado de forma. Un pie débil, entre algunas otras consecuencias, tenderá más a la caída del arco plantar, es decir, que tengamos un pie aparentemente más plano que, sino mejoramos la situación, es probable que perdamos gran parte del arco, algo nada interesante para estructuras como la rodilla. Antes de que os preocupéis he de deciros que todos entrenamos al pie todos los días (aunque seguramente no todo lo que debiéramos) a la hora de caminar, y si es descalzo mejor, para no contar con esa "ayuda" del calzado. Así, quiero que ahora mismo os dirijáis a vuestros padres y madres para decirles que andar descalzos/as no es malo como nos han dicho desde pequeños, todo lo contrario, posee muchos beneficios que ya he ido nombrando a lo largo de estas entradas siempre y cuando vayamos pasando poco a poco cada vez más tiempo sin zapatos y no pasar de un día a otro del todo o nada, de llevar todo el día zapatos a no ponértelos para nada (si estoy en el sofá todo el día no cuenta, que os veo venir).
Tal es la importancia que ha cobrado el tener un pie funcional y fuerte que se ha establecido una hipótesis en la que el pie se ha comparado con el CORE, es decir, con el núcleo de nuestro cuerpo que es la zona a la altura del abdomen, lo que viene a referirse que es el centro de todo y que tiene musculos con funciones semejantes en ambas estructuras.
Os voy a contar un secretillo que los que hayáis leído la entrada anterior ya sabréis pero no está de más recordarlo. ¿Sabéis porqué a mucha gente le duele el tendón del Aquiles en verano? ¿No caes en la respuesta? Pues porque ahora pasan mucho más tiempo en chanclas y descalzos. Te has llevado 9 meses usando zapatos todos los días. Si llega el verano y te pegas todo el día en chanclas, el tendón está más estirado que con zapatos puestos, es decir, el talón del calzado hace que esté más acortado, pero como en las chanclas ese talón va fuera, pues hay un cambio muy brusco y es usual encontrar personas a las que les duele el talón de Aquiles en verano. Una vez os podéis acostar tranquilos/as porque puede que no supiérais lo anterior, llega el momento de saber cómo trabajar los pies. Fuera parte de entrenarlos al caminar, correr o incluso estar de pie, aquí os dejo otra propuesta que consiste en ir recogiendo una toalla no muy gruesa e incluso intentar levantar del suelo. Empezar el primer día con 5 repeticiones por pie será suficiente y podremos ir aumentándolas poco a poco con el paso del tiempo. Espero que os haya gustado y que os animéis a practicarlo.
Refenrencias:
Al igual que en la anterior, mucha información de aquí la aprendí con los módulos de Héctor García, pero el concepto de CORE FOOT os lo dejo por aquí:




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